
Cada segundo viernes de octubre se celebra el Día Mundial del Huevo, una fecha establecida en Viena en 1996 para dar a conocer el valor nutricional de este alimento y sus múltiples posibilidades en la cocina. Este 9 de octubre de 2026, la efeméride cumple 30 años y ofrece una buena oportunidad para volver a un ingrediente que forma parte de la alimentación cotidiana en distintas culturas.
El huevo aporta proteínas y nutrientes como colina, biotina y vitamina A. Su relevancia, sin embargo, también se explica desde la cocina: puede dar estructura a una preparación, ayudar a unir ingredientes o convertirse en el centro de un plato. Lo mismo aparece en masas y postres que en salsas, sopas y comidas completas.
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En el desayuno, esa versatilidad resulta especialmente familiar. Revueltos, estrellados, pochados o en tortilla, los huevos admiten distintas técnicas y acompañamientos. Basta cambiar el punto de cocción, sumar una salsa o elegir otro pan para transformar la experiencia.
Para celebrar la fecha, tres de nuestros Best New Chefs nos compartieron una de sus recetas favoritas de desayuno con huevo. Sus propuestas también cuentan algo de su historia: Daniel Vidal, de Baldío, parte de los sabores de Oaxaca; Vanesa Blouet, de La Casa by Thierry Blouet, recurre a la cocina francesa, vinculada tanto con su formación en Francia como con sus raíces familiares; y Freddy Monteros, de Erizo de Mar, elige un clásico que le recuerda los años que pasó en España.

Daniel Vidal: memela con huevo estrellado y salsa de chile morita
El desayuno de Daniel Vidal comienza con maíz nixtamalizado y una memela dorada al comal. Sobre esa base coloca un huevo estrellado y salsa de chile morita, cuyo sabor ahumado encuentra un contrapunto en la yema cremosa.
“La memela es uno de mis desayunos favoritos de Oaxaca. Esta es la interpretación que preparo en casa”, cuenta el chef de Baldío. En su versión, la sencillez permite distinguir el sabor del maíz, el carácter del chile y la untuosidad del huevo.
Para conseguir ese equilibrio, Daniel recomienda cocinar el huevo a fuego medio: así, la clara puede cuajar sin que la base se dore demasiado rápido. También aconseja preparar los huevos justo antes de servir y añadir la salsa al final para conservar la textura de la memela.
Porciones: 2
Ingredientes
Para las memelas
- 200 g de masa de maíz nixtamalizado
- 20 g de asiento de cerdo, opcional
- Sal al gusto
Para la salsa de chile morita
- 15 g de chile morita seco
- 150 g de jitomate
- 30 g de cebolla blanca
- 1 diente de ajo
- 10 ml de vinagre de manzana
- Sal al gusto
- Agua, la necesaria
Para terminar
- 2 huevos
- Aceite vegetal, el necesario
- Sal al gusto
Preparación
- Preparar las memelas. Sazonar la masa con sal al gusto, dividirla en dos porciones y formar tortillas gruesas, ligeramente ovaladas. Cocinarlas por ambos lados en un comal caliente. Mientras todavía estén calientes, pellizcar ligeramente las orillas para formar un borde.
- Preparar la salsa. Tatemar los chiles morita, el jitomate, la cebolla y el ajo en un comal caliente, cuidando que los chiles no se quemen ni adquieran un sabor amargo. Remojar los chiles en agua caliente hasta que se suavicen. Licuar todos los ingredientes de la salsa con un poco del agua de remojo hasta obtener una consistencia con cuerpo. Si es necesario, cocinar unos minutos para integrar los sabores y rectificar la sazón.
- Dorar las memelas. Si se utiliza asiento, untar una capa ligera sobre cada memela. Regresarlas al comal hasta que la base quede ligeramente dorada y crujiente.
- Cocinar los huevos. Calentar un poco de aceite en una sartén y cocinar los huevos a fuego medio hasta que las claras estén cuajadas y las yemas conserven una textura cremosa. Sazonar al gusto.
- Servir. Colocar un huevo sobre cada memela, terminar con la salsa de chile morita y servir inmediatamente.

Vanesa Blouet: croque madame con huevo poché, panceta crujiente y salsa de tomate ahumada
La formación culinaria de Vanesa Blouet en Francia y las raíces francesas de su padre encuentran lugar en su elección para esta celebración: un croque madame que combina brioche, jamón y queso con un huevo poché.
La chef de La Casa by Thierry Blouet incorpora panceta crujiente y sirve el sándwich sobre una salsa de tomate ahumada con pimiento morrón. Al cortar el huevo, la yema se mezcla con el queso fundido y la salsa, que aporta acidez al conjunto.
Uno de sus recursos para obtener un huevo poché más limpio consiste en romperlo primero en un colador y dejar que escurra durante unos segundos la parte más líquida de la clara. Después lo cocina en agua a 80–85 °C, con un poco de vinagre, durante aproximadamente tres minutos.
Porciones: 2
Ingredientes
Para el croque madame
- 4 rebanadas de pan brioche
- 120 g de jamón cocido de buena calidad
- 80 g de panceta en rebanadas
- 120 g de queso Gruyère o Comté, rallado
- 30 g de mantequilla
- Sal y pimienta negra al gusto
Para la salsa de tomate ahumada y pimiento morrón
- 250 g de jitomate maduro
- 100 g de pimiento morrón rojo
- 1 diente de ajo
- 40 ml de aceite de oliva extra virgen
- 1 pizca de pimentón ahumado
- Sal y pimienta negra al gusto
- Unas gotas de vinagre de Jerez
- 1 pizca de azúcar, si es necesario
Para los huevos pochados
- 2 huevos
- 1 litro de agua
- 30 ml de vinagre blanco
Preparación
- Preparar la panceta. Colocar las rebanadas sobre una charola con papel para hornear y cubrirlas con otra hoja de papel. Si se desea mantenerlas planas, colocar otra charola encima. Hornear a 180 °C durante 15–20 minutos, o hasta que estén doradas y crujientes. Escurrir sobre papel absorbente y reservar.
- Preparar la salsa. Tatemar los jitomates, el pimiento y el ajo. Pelar los jitomates y el pimiento, y licuarlos con el ajo y el aceite de oliva. Agregar el pimentón ahumado, sal, pimienta y unas gotas de vinagre de Jerez. Cocinar a fuego bajo hasta obtener una salsa concentrada y ligeramente espesa. Rectificar la sazón y, si es necesario para equilibrar la acidez, agregar una pizca de azúcar.
- Armar los sándwiches. Untar ligeramente el pan con parte de la mantequilla. Distribuir el jamón, la panceta y el queso sobre dos rebanadas; cubrir con las otras dos.
- Dorar el pan. Calentar el resto de la mantequilla en una sartén y dorar los sándwiches por ambos lados. Terminar la cocción en el horno a 180 °C hasta que el queso esté completamente fundido.
- Pochar los huevos. Calentar el agua a 80–85 °C y agregar el vinagre. Romper cada huevo en un colador para retirar la parte más líquida de la clara. Deslizarlos cuidadosamente en el agua y cocinar durante aproximadamente tres minutos, hasta obtener una clara firme y una yema cremosa. Retirar y escurrir sobre papel absorbente.
- Montar. Distribuir la salsa en dos platos, colocar encima los sándwiches calientes y terminar cada uno con un huevo poché y pimienta negra recién molida. Si se desea, añadir unas gotas de aceite de oliva y pequeños trozos de panceta crujiente.
Una variante crujiente para el huevo poché
Vanesa también propone llevar el huevo poché a otra textura. Para esta variante se necesitan, además, harina, huevo batido, panko fino y aceite para freír. Después de pocharlo, la chef lo pasa a un recipiente con agua y hielo para detener la cocción. Lo seca muy bien, lo cubre con harina, huevo batido y panko fino, y lo fríe unos segundos en aceite bien caliente, solo hasta dorar el exterior.
“Y aquí está el chiste: crujiente por fuera, yema líquida por dentro”, explica. Es una alternativa para quienes quieran añadir otra capa de textura al plato.

Freddy Monteros: tortilla española
Los años que Freddy Monteros pasó en España están presentes en su elección: una tortilla de papa y cebolla que puede comerse a distintas horas y temperaturas.
“Esta receta me encanta porque es simple, se puede comer caliente o fría y se puede hacer en cualquier momento”, comparte el chef de Erizo de Mar.
Su preparación comienza con una cocción lenta de la papa y la cebolla en aceite de oliva, sin dejar que se doren. Después las incorpora todavía calientes a los huevos batidos y deja reposar la mezcla antes de llevarla a la sartén. Con pocos ingredientes, la atención se concentra en la textura de la papa y el punto de cocción del huevo.
Ingredientes
- 6 huevos frescos
- 1 papa blanca grande
- ¼ de cebolla
- Sal de mar al gusto
- Pimienta recién molida al gusto
- 100 ml de aceite de oliva, más el necesario para cocinar la tortilla
Preparación
- Cocinar la papa y la cebolla. Cortar la papa en cuartos y la cebolla en juliana fina. Calentar los 100 ml de aceite de oliva en una sartén profunda y cocinar ambos ingredientes a fuego bajo hasta que la papa esté suave, cuidando que no tomen color.
- Batir los huevos. En un tazón, batir los huevos con movimientos suaves y horizontales, sin incorporar demasiado aire. Sazonar con sal y pimienta.
- Integrar la mezcla. Escurrir la papa y la cebolla e incorporarlas todavía calientes al huevo batido. Mezclar y dejar reposar durante cinco minutos.
- Preparar la sartén. Calentar un poco de aceite de oliva en una sartén pequeña y antiadherente, sin dejar que humee. Elegir una sartén en la que la mezcla quede aproximadamente medio centímetro por debajo del borde.
- Cocinar la primera cara. Verter la mezcla y cocinar a fuego bajo. Cuando aproximadamente un tercio de la mezcla todavía esté sin cuajar, retirar del fuego. Colocar un plato plano sobre la sartén, sujetarlo firmemente y voltear la tortilla sobre él.
- Cocinar la segunda cara. Deslizar la tortilla nuevamente en la sartén. Empujar suavemente los bordes hacia el centro para darle forma y cocinar durante tres minutos.
- Servir. Pasar la tortilla a un plato con el mismo movimiento utilizado para voltearla y servir.

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