Edulcorantes vs. azúcar: mitos y realidades según la ciencia
El sabor dulce es el punto de partida para hablar de azúcar y sus alternativas. | Foto: Faran Raufi

En torno a los edulcorantes bajos o sin calorías existe una conversación que suele moverse entre dos extremos: quienes los consideran una herramienta para reducir el consumo de azúcar y quienes los relacionan con distintos riesgos para la salud. Pero entre ambas posiciones hay un elemento que conviene poner sobre la mesa: la evidencia científica.

Para entender qué son realmente, para qué sirven y qué hay detrás de algunas de las afirmaciones más frecuentes, desde Food & Wine en español entrevistamos a Laura Miranda, nutrióloga, investigadora y coordinadora regional para Latinoamérica de la Asociación Internacional de Edulcorantes.

Laura, ¿qué son exactamente los edulcorantes y para qué sirven?

Laura Miranda: Los edulcorantes son aditivos que aportan sabor dulce a alimentos y bebidas, pero que contienen pocas o ninguna caloría. Una de sus principales características es que tienen un poder endulzante mucho mayor que el del azúcar, por lo que se necesitan cantidades muy pequeñas para conseguir el sabor dulce deseado.



Esto permite sustituir parte o la totalidad del azúcar en productos como bebidas, yogures, postres, chicles y otros alimentos. De esta manera, es posible reducir el contenido de azúcar y, en muchos casos, también las calorías, sin renunciar al sabor dulce que tanta gente disfruta. Además, algunos edulcorantes están presentes en medicamentos, suplementos alimenticios y productos de higiene bucal.

Edulcorantes vs. azúcar: mitos y realidades según la ciencia
Laura Miranda aborda las dudas más frecuentes sobre los edulcorantes. | Foto: Cortesía

¿Por qué tendría sentido buscar alternativas al azúcar?

LM: La reducción del consumo de azúcares forma parte de las recomendaciones internacionales para promover una alimentación saludable. La Organización Mundial de la Salud recomienda que los azúcares libres representen menos del 10% de la ingesta energética diaria. En una dieta de 2,000 calorías, hablamos de menos de 50 gramos de azúcares libres al día.

En ese contexto, los edulcorantes bajos o sin calorías son una de las herramientas disponibles para sustituir azúcares y ayudar a reducir su consumo y, en muchos casos, también la ingesta calórica.

¿Significa esto que los edulcorantes son una solución para bajar de peso?

LM: No son una solución por sí mismos. Lo importante es cómo se utilizan dentro de la alimentación. Cuando sustituyen al azúcar y permiten reducir la ingesta total de calorías, los ensayos clínicos muestran que pueden contribuir al control del peso, siempre dentro de una alimentación equilibrada y un estilo de vida saludable.

¿Y qué ocurre con las personas que viven con diabetes?

LM: A diferencia del azúcar, los edulcorantes bajos o sin calorías no provocan el mismo aumento de glucosa en sangre, también llamado “pico de glucosa”. Cuando sustituyen al azúcar, pueden ayudar a reducir la ingesta de azúcares y carbohidratos, por lo que pueden ser una herramienta útil dentro del manejo nutricional de las personas con diabetes.

También hay un aspecto relacionado con la salud dental: a diferencia de los azúcares fermentables, los edulcorantes bajos o sin calorías no favorecen la aparición de caries. Sustituir el azúcar por alternativas no cariogénicas puede contribuir al cuidado de los dientes, junto con una adecuada higiene oral.

Uno de los principales cuestionamientos es su seguridad. ¿Qué dice la ciencia?

LM: Los edulcorantes se encuentran entre los ingredientes alimentarios más estudiados e investigados en el mundo. Antes de autorizarse, pasan por rigurosas evaluaciones científicas que analizan cómo se comportan en el organismo, la exposición de la población y las cantidades que pueden consumirse de manera segura.

Aquí aparece un concepto importante: la ingesta diaria admisible (IDA). Es la cantidad de una sustancia que una persona puede consumir diariamente durante toda su vida sin un riesgo apreciable para su salud, expresada en miligramos por kilogramo de peso corporal al día.

La IDA no es una recomendación de consumo ni un límite de toxicidad inmediata si se rebasa ocasionalmente. Es una referencia científica establecida con amplios márgenes de seguridad.

Edulcorantes vs. azúcar: mitos y realidades según la ciencia
Las etiquetas permiten identificar el azúcar y los edulcorantes de un producto. | Foto: Myriam Zilles

¿Quién revisa que estos niveles sean seguros?

LM: Existen organismos científicos y autoridades regulatorias que evalúan continuamente la evidencia, entre ellos el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA), la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la FDA en Estados Unidos y, en México, la COFEPRIS.

Además, la evaluación no termina cuando un ingrediente es autorizado. Si aparece nueva evidencia relevante, las autoridades pueden realizar reevaluaciones. Por ejemplo, la EFSA realizó una evaluación integral del aspartamo en 2013 y reconfirmó su seguridad; en 2025 completó la reevaluación del acesulfamo K y estableció una IDA de 15 mg/kg de peso corporal al día, y en 2026 revisó la evidencia disponible sobre la sal de aspartamo-acesulfamo y concluyó que no existía preocupación de seguridad en los niveles evaluados.

Entonces, ¿qué hay de los principales mitos?

LM: Hay que distinguir siempre entre una afirmación y la evidencia que existe detrás de ella.

¿Los edulcorantes causan diabetes? 

LM: No. No provocan por sí mismos el aumento de glucosa en sangre que producen los azúcares y, cuando sustituyen al azúcar, pueden ayudar a reducir su consumo.

¿Hacen subir de peso? 

LM: Tampoco. No son productos para adelgazar, pero su utilización en sustitución del azúcar puede ayudar a disminuir la ingesta calórica y contribuir al control del peso dentro de una alimentación equilibrada.

¿Son peligrosos porque son artificiales?

LM: Que un ingrediente sea natural o sintético no determina su seguridad. Lo que importa es la evidencia científica, cómo se comporta en el organismo y la cantidad a la que estamos expuestos.

¿Los niños no deberían consumirlos? 

LM: Los edulcorantes autorizados han sido sometidos a evaluaciones de seguridad que consideran a distintos grupos de población, incluida la población infantil.

¿Y qué hay del mito de que los edulcorantes causan cáncer?

LM: Es importante distinguir entre peligro y riesgo. Identificar que una sustancia puede representar un peligro bajo determinadas circunstancias no significa que exista un riesgo para la salud en las condiciones y cantidades habituales de consumo.

Las evaluaciones de seguridad consideran la evidencia científica, la dosis y la exposición real para establecer los niveles en los que un ingrediente puede consumirse de manera segura.

Finalmente, ¿los edulcorantes pueden hacer que queramos comer cada vez más dulce?

LM: La preferencia por el sabor dulce es innata y está presente desde las primeras etapas de la vida. La evidencia disponible no demuestra que el consumo de edulcorantes bajos o sin calorías aumente por sí mismo esa preferencia.

Al final, quizá la conversación no debería plantearse como una batalla entre edulcorantes y azúcar, sino como una pregunta más amplia: qué lugar ocupa cada ingrediente dentro de nuestra alimentación. La ciencia ofrece una respuesta menos polarizante: reducir el consumo de azúcares es una recomendación de salud pública y los edulcorantes bajos o sin calorías pueden ser una de las herramientas para conseguirlo, siempre considerando el contexto general de una dieta variada y equilibrada.

Edulcorantes vs. azúcar: mitos y realidades según la ciencia
Dosis y exposición son conceptos centrales en la evaluación de seguridad. | Foto: Cortesía

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