Hay cocineros que has sabido marcar un lenguaje propio, evolucionar con el tiempo y demostrar que la cocina moderna es inspiración de lo tradicional. Jonatán Gómez Luna acaba de inaugurar una nueva etapa dentro de Hotel Xcaret Arte con la llegada de Le Chique al espacio que anteriormente ocupaba China Poblano, consolidando una propuesta que sigue desafiando las reglas de la alta cocina mexicana contemporánea.
Carlos Gaytán deslumbra en Ha’, en Xcaret México
Pocos chefs en México continúan trabajando la cocina molecular desde un lugar serio, elegante y coherente. El chef lo hace sin artificio gratuito. Su cocina juega con temperaturas, texturas, espumas, polvos helados, fermentaciones, humo, trampantojos y contrastes, pero siempre con un objetivo claro: refinar el sabor mexicano y llevarlo hacia otro territorio. En su nuevo menú “Nuevo Sol 2026” aparecen escamoles sobre buñuelo con chileatole, mandarina con polvo helado de foie gras, camarón con aguachile y kakigori de coco fresco, o lengua con mole negro. Todo convive dentro de un discurso técnico muy preciso y profundamente mexicano.

Detrás de esa cocina compleja existe también una personalidad generosa y creativa. Antes de enamorarse de los fogones, Jonatán soñaba con dedicarse a la música. Esa sensibilidad artística sigue presente en cada menú degustación, construidos casi como una composición sonora donde cada plato cambia de ritmo, intensidad y emoción.
Martha Ortiz y la cocina sensible de Tuch de Luna en La Casa de la Playa
Formado en algunas de las cocinas más importantes del país, el chef ha convertido a Le Chique en uno de los proyectos más influyentes de la gastronomía mexicana contemporánea, reconocido durante años por The World’s 50 Best Restaurants y la Guía Michelin.
En esta nueva etapa dentro de Xcaret Arte, Gómez Luna reafirma algo poco habitual hoy en la alta cocina: la posibilidad de seguir sorprendiendo sin perder identidad.

Síguenos en: Facebook / Twitter / Instagram / TikTok / Pinterest / Youtube








