Tizne Tacomotora comenzó como un proyecto sobre ruedas en festivales en 2015, pero gracias a su estilo de tacos al humo abrieron un restaurante en la colonia Del Valle en 2016.

Los genios taqueros detrás del concepto son Jorge Linares y Pilar García – ambos de la Universidad del Claustro de Sor Juana – con un método de preparación y cuidado en los ingredientes que los ha hecho triunfar.

Usan cortes típicos del BBQ americano, como brisket, pork belly y costillitas. Aunque la carta es pequeña tienes que ir más de una vez para probar todas sus creaciones, cada taco es preparado de la misma forma.

Primero le aplican un con sal ahumada, especias, azúcar y ceniza a la carne. Luego se cocina a fuego lento con leña de mezquite, nogal y encino para ahumar los cortes– entre 4 y 16 horas dependiendo el corte. La carne nunca tiene contacto con el fuego, por lo que se cocina con humo y esto le da un sabor único. La carne va sobre tortilla de maíz azul hecha a mano; por último, cada taco lleva una hierba y alguna salsa agridulce o puré de ajo para darle balance al sabor ahumado de los cortes.

Taco de Pork Belly

pork belly
Cortesía Tizne Tacomotora

El pork belly, ese delicioso corte de la panza del cerdo de donde también proviene el tocino, es el ingrediente principal de nuestro taco de la semana.  Lo que hace que este taco sea una de nuestras obsesiones culinarias va más allá del método de preparación y se debe a los complementos que le dan un balance perfecto a la creación.

Una vez cocinado durante horas, la tocineta de cerdo queda crujiente por fuera y suave por dentro, con un ligero sabor ahumado y a grasita de cerdo que nos resulta irresistible. Después se le agrega un puré de ajo confitado que le da un aroma envolvente al taco, encima la carne y arriba un poco de rábano encurtido para agregar acidez y disminuir la grasa del pork belly y unas rodajas de chile serrano porque que es un taco sin picante.

El cuidado en la preparación es evidente al momento de dar la primer mordida al taco, en donde el crunch de la carne, el toque de ajo y la acidez del rábano resultan en una mezcla celestial que te hará devorarlo y regresar una y otra vez por más.