“Llévate mi alma, quítame la vida, pero de mi pan de muerto, ni una mordida”, dicho popular mexicano.

“Comer muertos es para el mexicano un verdadero placer, se considera la antropofagia de pan y azúcar. El fenómeno se asimila con respeto e ironía, se desafía a la muerte, se burlan de ella comiéndola.”, Azucarados afanes, dulces panes (José Luis Curiel Monteagudo)

Pan de muerto

En 2003, este pan inspirado en los rituales prehispánicos, fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Tuvo su origen en la época de la Conquista y, desde entonces, se hornea para colocarse en las ofrendas de Día de Muertos con la finalidad de representar el ciclo de la vida y la muerte.

Pan de muerto dia de muertos
Ana Lorenzana

En la foto: Ballaró

El nombre de este lugar está inspirado en el mercado de Palermo, Sicilia. Su Biblioteca del pan (como llaman a su panadería) tiene piezas inspiradas en Italia, Francia, Japón, Alemania, España, Bélgica, Suiza y México, entre otras partes del mundo. Tienen una masa madre con más de 100 años de antigüedad que trajeron desde Milán. ballaro.mx