Cuando se trata de crear whiskey, un legado como el de Jack Daniel’s habla por sí mismo.

Por más de 150 años, el proceso artesanal con el que Jack Daniel’s fue creado, se mantiene intacto. El filtrado por tres metros de carbón, con agua libre de hierro proveniente del manantial de Lynchburg, Tennessee y su maduración en barricas de roble blanco americano ensambladas a mano son parte de la receta original, pero al agregarle un ligero toque de miel se obtiene un balance que dejará satisfecho a todos los amantes del whiskey. Nació Jack, pero se convirtió en Jack Daniel’s Tennessee Honey.

La miel con el whiskey resulta en sabores complementarios mezclados de una forma nueva, las notas en el paladar son, además de las de la barrica que tanto caracterizan a Jack Daniel’s, un ligero toque de miel, melaza y de nuez.

Jack Daniel's honey
Jack Daniel’s Tennessee Honey

El sabor de Jack Daniel’s Tennessee Honey es ideal para disfrutarlo solo, en las rocas o lo puedes mezclar con un poco de agua mineral, un toque de refresco de limón o/y una rodaja de limón.