En un destino donde abundan propuestas vegetales, cocinas ancestrales y terrazas con vistas al Tepozteco, este restaurante ha logrado algo poco común: traer el Pacífico mexicano, hasta el corazón de Tepoztlán.
Detrás del proyecto está Armando Calixto, de quien nunca voy a olvidar la frase que me dijo (con humildad y simpatía) cuando lo conocí: “Yo no soy chef ni cocinero, yo soy un pescador que aprendió a sazonar en medio del mar, arriba de una lancha”. Y vaya que aprendió bien y ha depurado recetas y técnicas que hoy ofrece con frescura en TePEZtlán.
3 restaurantes imperdibles en Cholula para un viaje gastronómico y cultural inolvidable
Y, justamente, al ser él pescador, y su familia también, es que permite la frescura de su cocina. La mayor parte de los productos que ofrece, son pescados por él mismo o por su familia, que le envía el producto desde las costas del Pacífico mexicano, dos veces a la semana.
Otros de los productos que ofrece como los camarones, las almejas, ostiones y otros mariscos vienen de Mazatlán y La Paz. Todas las hortalizas y verduras, de productores locales de Tepoztlán.

Así, su familia, asentada en Ixtapa Zihuatanejo, sigue enviándole pescado recién capturado por ellos mismos. No intermediarios, no cámaras de refrigeración eternas, no simulaciones. Solo mar, hielo y oficio artesanal de pesca con cuerda, anzuelo o red. Ese pescado viaja directo a Tepoztlán y termina, casi de inmediato, en el plato. De ahí su filosofía de “Cocinamos lo que nosotros pescamos”.
Visita La Extra; la nueva cantina de Bucareli
Puedo decir que TePEZtlán es, sin exagerar, uno de esos lugares por los que vale la pena hacer el viaje de ida y vuelta desde la Ciudad de México únicamente para comer. Y, por supuesto, es un imperdible absoluto si se visita Tepoztlán en fin de semana. La razón es simple: aquí la frescura se comprueba desde el primer bocado. Armando revisa personalmente cada pieza que llega y decide su destino según textura, grasa y tamaño. A partir de ahí, la cocina hace lo justo y necesario.
TePEZtlán es, sin exagerar, uno de esos lugares por los que vale la pena hacer el viaje de ida y vuelta desde la Ciudad de México únicamente para comer”.- Amilcar Olivares

Un menú que combina sencillez con recuerdos y sabor
La carta privilegia preparaciones limpias, sencillas, donde el pescado es protagonista. Abundan los ceviches, las tostadas y los crudos: barrilete, huachinango, atún, dorado, lucero, cocinero, cochito o esmedregal aparecen según la pesca del día y se ofrecen “a la talla”, al teriyaki, como especialidad de la casa o simplemente crudos, o cocidos en limón, sal, pepino y cebolla morada; curados en sal o, recién “fileteados” en mesa por el propio chef. Nada más. Nada menos, porque no es necesario.
Taquería La Estrella: el sabor de Durango, en la CDMX
Yo recomiendo no perderse de sus tiritas Zihuatanejo, homenaje directo a la costa guerrerense; los tacos estilo Baja, crujientes y bien sazonadas; su variedad de ceviches son imperdibles para comenzar el festín, particularmente su ceviche peruano, elaborado con leche de tigre y camote morado de productores locales. El “Vuelve a mi vida Zihuas” hace honor a su nombre y a esa añoranza del chef: camarones de distintas variedades, pulpo, callo, caracol, almeja y ostiones que se hacen salivar por frescura; ideal para levantar cualquier ánimo y para recordar sus días en la lancha.
También brillan los camarones crocantes al coco, el pulpo al grill con el punto exacto de cocción, y su “Patroncita” una torre de mariscos con pulpo, camarón aguachile, camarón coctelero, aguacate, pepino, poro y cebolla.

En la parte de bebidas recomiendo sobre todo su cerveza de la casa, una Oslo Pale Ale artesanal elaborada especialmente para TePEZztlán, y que funciona como maridaje natural para casi toda la carta.
El mezcal también es una delicia y cuenta una historia familiar: un cupreata de Guerrero que llega junto con el pescado, cerrando el círculo entre origen y mesa. Para quienes prefieren vino, hay opciones frescas, tanto blancas como tintas, pensadas para el calor y el carácter marino de la cocina.
El espacio completa la experiencia: colorido, relajado, con ese espíritu de marisquería de puerto que invita a quedarse sin prisa y sin pretensiones. La terraza, amplia y con vista directa al Tepozteco, es perfecta para los días de sol. La música en vivo aporta alegría y termina de convertir la visita en un plan completo.
El Trujal abre en Polanco: una experiencia andaluza guiada por el aceite de oliva
Así, TePEZtlán y su chef no intentan ser otra cosa que lo que son: un lugar y un chef honesto y dicharachero, con platos bien ejecutados y profundamente ligados a la frescura de su origen.
Y justamente por eso, hoy es uno de los grandes referentes de mariscos en Morelos (de ahí su calificación de 4.9 en las evaluaciones de Google que pocos pueden presumir) y una parada obligada para cualquier sibarita que entienda que el verdadero sabor empieza en la frescura del producto.

TePeztlán
Avenida de Revolución 1910 #49, Col. Santo Domingo, CP 62520. Tepoztlán, Morelos.
Sigue al autor: @amilcaracol
Síguenos en: Facebook / Twitter / Instagram / TikTok / Pinterest / Youtube








