
El próximo sábado 11 de abril, el restaurante Krudo, ubicado en el Mercado de Vallehermoso en Madrid, será el escenario de un encuentro gastronómico que trasciende de lo culinario para sumergirse en el terreno de la memoria, la identidad y la amistad. Bajo el nombre de “La Caimanera”, el chef Rafa Bergamo reunirá a los cocineros venezolanos Gerardo Bracho y Patxi Andrés en una colaboración única que promete ser tanto emocional como creativa.

Un concepto que nace del juego
El término “caimanera”, proviene de la cultura venezolana y hace referencia a esos partidos improvisados de béisbol entre amigos, donde lo importante no son las reglas ni el resultado, sino el encuentro y el disfrute de lo compartido. Ese mismo espíritu es el que inspira esta propuesta culinaria: una cocina sin rigidez, abierta a la improvisación, al diálogo y al reencuentro.
Aunque Bracho y Andrés no coincidieron en el mismo momento, ambos pasaron por las cocinas del reconocido restaurante Boragó, un espacio clave en su formación. Con el paso de los años, cada uno inició, desde distintos lugares del mundo, un proceso personal de reconexión con sus raíces venezolanas a través de la cocina. Lo que comenzó como la idea compartida de cocinar juntos algún día, se hace realidad ahora en Madrid gracias a la iniciativa de Bergamo.

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Trayectorias que se encuentran
El menú diseñado para la ocasión será un reflejo de esa convergencia de trayectorias y sensibilidades. Platos como la tostada de hiramasa con influencias asiáticas y latinoamericanas, el asado negro de pato reinterpretado o el pithivier de chucho evidencian una cocina que dialoga entre técnica, producto y memoria. Cada propuesta es una reinterpretación contemporánea de sabores que remiten a la identidad venezolana, llevados a un contexto global.
Tanto Patxi Andrés, con su experiencia en ciudades como París y Londres, como Gerardo Bracho, con una trayectoria que abarca países como Chile, Tailandia, Singapur y España, aportan una mirada amplia y diversa. Esa mezcla de influencias enriquece el resultado final y refuerza la idea de una cocina sin fronteras, en constante evolución.

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Krudo, un espacio para la libertad creativa
Más allá de la propuesta gastronómica, “La Caimanera” representa un espacio de encuentro entre cocineros que comparten origen, pero también caminos diversos. Es una celebración de la cocina como lenguaje común, como herramienta de conexión y como vehículo para explorar la pertenencia.
La elección de Krudo como sede no es algo casual. En poco tiempo, este restaurante se ha consolidado como uno de los proyectos más dinámicos de Madrid. Concebido por Rafa Bergamo junto a Andrés Correa, cofundadores de Kuoco, el espacio propone una cocina centrada en el producto, con influencias de Asia, Europa y Latinoamérica.
Su formato, que combina raw bar, fuego y creatividad sin restricciones, encaja perfectamente con la esencia de “La Caimanera”: una experiencia viva, espontánea y profundamente humana. Como explica el propio Bergamo, se trata de dejarse llevar por el producto y por lo que el mercado inspira cada día, en un entorno donde conviven el mar y la tierra, la técnica y la libertad creativa.







