Vinos para enamorarse

¡Qué bonito es el amor! Y con vino mejor…. Llega San Valentín y proponemos unas botellas que facilitan una conversación, que se dejan descubrir poco a poco y que encajan con una cena pensada para dos, con amor.

Un vino puede marcar el ritmo de la noche: abrir el apetito, alargar la sobremesa o convertirse en el hilo invisible que une platos, miradas y silencios cómodos. Tintos sedosos, blancos con textura, burbujas delicadas o vinos con una historia que contar: lo importante es que la copa invite a acercarse y a dejarse seducir.

Esta selección reúne vinos con sensibilidad, carácter y ese punto especial que los hace memorables en buena compañía. Botellas para brindar, para compartir y, sobre todo, para disfrutar juntos.

Se llama BLUM por una razón evidente: flores por todas partes. La botella es una monada, ilustrada como un pequeño ramo en versión vino, y convierte este frizzante en un brindis de lo más divertido. Alegre, desenfadado y muy visual, es de esos vinos que encajan perfectamente en San Valentín.



Lleno de frutas rojas frescas —fresa, frambuesa— con un delicado fondo floral, es ligero y chispeante, con una burbuja suave que refresca sin saturar y una sensación golosa equilibrada que invita a seguir.

El detalle práctico (y muy celebrado) es su tapón mecánico tipo swing-top, que permite volver a cerrarla y guardarla en la nevera sin perder frescura. Y cuando el vino se acaba, la botella se queda para reutilizarla con agua fría, limonada o lo que más apetezca.

PVP : 10 €

Mirto no es un vino para cualquier cita: es para esas noches en las que todo se dice más despacio. Nacido de una selección muy precisa de tempranillo procedente de viñedos viejos, este tinto representa la cara más ambiciosa y personal de Bodegas Ramón Bilbao, una casa que ha sabido reinterpretar el clasicismo riojano con mirada contemporánea.

Olerlo evoca profundidad: fruta negra madura, especias, notas de grafito y un fondo balsámico que aporta misterio. Es un vino intenso al mismo tiempo que muy elegante, hecho para resultar memorable. Brilla en una cena íntima, junto a platos de carne, caza o recetas de cocción lenta que invitan a relajarse y vivir.

PVP: 45 €

Príncipe de Viana Oneca es nada menos que el primer vino elaborado íntegramente con la variedad Oneca, una uva blanca navarra recuperada tras permanecer oculta durante más de 70 años en una pequeña viña de Bargota.

El proyecto es el resultado de casi dos décadas de investigación y de un trabajo paciente de recuperación del patrimonio vitícola. Hoy, Oneca renace en la Finca Santacara, dando lugar a una producción muy limitada de solo 3.300 botellas.

En copa es fresco y luminoso, con aromas de lima, piel de limón y manzana verde, acompañados de un sutil fondo balsámico. Un vino delicado, singular y con una historia deliciosamente especial.

PVP: 10 €

LAN D-12 es un vino pensado para quienes disfrutan del detalle. Su nombre no es casual: hace referencia a las 12 parcelas seleccionadas de viñedos viejos de tempranillo y graciano situadas en el corazón de Rioja Alta, y también a una forma de trabajar basada en la precisión y la calma. Detrás está Bodegas LAN, una casa que lleva décadas afinando el equilibrio entre tradición y mirada contemporánea.

En nariz aparecen fruta negra madura, especias finas y notas balsámicas, con un fondo elegante de cacao. En boca es sedoso, profundo y muy equilibrado. Es un tinto ideal para disfrutar del amor comiendo y funciona estupendamente con carnes rojas, estofados, caza y embutidos o cualquier ocasión donde el vino acompaña la seducción.

PVP: 12 €

Desde Galicia, Mar de Frades trae un espumoso elaborado con variedad albariño, con orgullosa identidad atlántica. Perfecto para brindar en San Valentín o en cualquier celebración especial, este Brut Nature es una demostración de que el invierno también se puede festejar con estilo: burbujas finas, perfil salino y una frescura vibrante que recuerda las brisas del mar y el carácter luminoso de las Rías Baixas.

Hay recuerdos de agua de mar, eucalipto, fruta blanca y un matiz tostado muy fino. En boca es chispeante y alegre, con un final agradable y ligeramente mineral. Perfecto para aperitivos festivos, mariscos o pescados azules con una icónica botella azul y la etiqueta termocrómica que revela un velero al alcanzar la temperatura ideal. 

PVP aprox.: 21 €

Contracorriente no es solo el nombre de este vino, es casi una actitud ante la vida… y, por qué no, ante el amor. Detrás está François Lurton, cuarta generación de una histórica familia bordelesa, que llegó a España movido por la curiosidad, el respeto al terruño y una clara vocación pionera. Primero fue Rueda; después, Toro. Siempre buscando su propio camino.

En copa muestra un rojo picota brillante y notas de fresa, moras trituradas, arándanos y pimienta negra. En boca es jugoso, redondo y muy bebible. Es un vino para celebrar el amor sin solemnidad: intenso pero fresco, con carácter pero sin rigidez.

PVP: 21 €

La historia de Arinzano se escribe con tiempo, paisaje y silencio. En el valle de Yerri, a los pies de la sierra de Urbasa, una finca histórica que ha aprendido a escuchar al viñedo y a dejar que sea el territorio quien cuente la historia. Aquí, el Chardonnay adquiere una expresión delicada y serena, sin maquillaje aromático ni guiños innecesarios. 

Arinzano Hacienda Chardonnay  es manzana verde primero, después piel de lima y, al fondo, ese trazo mineral que casi cruje en boca. La madera —siempre medida— actúa como un marco discreto, afinando la textura y aportando una cremosidad adorable.  Todo fluye con naturalidad, sin aristas ni excesos. Impecable para saborear pescados elegantes, aves, platos delicados y conversaciones seductoras  porque invita a acercarse, a compartir y a dejar que la vida fluya.

 PVP 16 €

Izadi Larrosa siempre llega puntual a su cita con el amor. Desde 2013, este rosado de Bodegas Izadi marca el 14 de febrero en rojo —o mejor dicho, en rosa pálido— y presenta su nueva añada coincidiendo con San Valentín. La 2025 no falla: vuelve a escena como uno de los rosados más madrugadores del año y lo hace, además, estrenando botella y afinando sutilmente su etiqueta.

Elaborado 100% con Garnacha procedente de viñedos de más de 60 años en Rioja Alavesa, Tudelilla y el Valle de Ocón, es complejo y refinados, refrescante y con caracter. Sus frutillas rojas y la cremosidad lo hacen perfecto para acompañar una cena ligera, sushi, cocina mediterránea o platos fusión. Pionero en el estilo de rosados de inspiración provenzal dentro de Rioja, Larrosa representa una tradición romántica en sí misma. 

PVP. 9.50 €