La diseñadora Lorena Saravia revela cuáles son los postres estrella de su mamá, qué hay en su refrigerador y cuál es su restaurante favorito de la Ciudad de México.

Dulce tentación

Mi mamá y mis tías cocinan muy bien, entonces mi vara de postres está demasiado alta. En mi casa los cupcakes, los brownies y el pastel de chocolate son impresionantes. De hecho hay unas galletas famosísimas en mi familia llamadas Hello Dollys, que mi mamá y mis tías cocinan en navidad.

En su carrito de súper

No me gusta cocinar y reconozco que cocino muy mal, entonces en el súper casi siempre compro jamón, salmón ahumado, huevos, jocoque, hummus, pan Ezequiel y vino. Siempre hay vino en mi casa.

Foto: Ana Lorenzana

Platillo favorito

El nigiri de salmón. Es más, si yo me muero pronto, quiero que en mi funeral haya nigiris y champaña.

Destino culinario

Mi papá era piloto y cuando viajaba con él mi mamá siempre me decía: “te comes lo que te dé tu papá”. De los viajes que más recuerdo son a París con unos primos de mi mamá. Desayunábamos croissant y café, pan, paté y algún vino. Las cenas eran una locura entre platos y platos y copas de vino. Me acuerdo que en uno de esos viajes probé un pastel de avellana de Ladurée espectacular.

Hot spot de la Ciudad de México

Mi lugar favorito es el Yoshimi, pero al que más voy es al Kura: voy como 3 veces a la semana. Me encanta la comida japonesa.

Foto: Ana Lorenzana

Maridaje preferido

Yo soy más de vino tinto y últimamente de rosado. En un viaje con mi papá a Brasil recuerdo haber probado una baby picaña con un vino tinto excelente. No me acuerdo ni del vino ni del restaurante, pero el sabor de la picaña con el vino me volvió loca.

Adicción líquida

Tomo muchísimo café. En ayunas, a media mañana, en la tarde y en la noche si salgo a cenar. Últimamente voy mucho a Eno porque está fuerte el café, también a Garat y a la panadería de Rosetta.